El sol es una fuente de energía renovable ilimitada. Existen varias técnicas que permiten transformar los rayos del sol en energía: la energía solar térmica y la energía solar fotovoltaica.

  • Los módulos fotovoltaicos: transforman la luz del sol directamente en electricidad.
  • Los captadores solares térmicos: permiten utilizar la energía solar para producir agua caliente.

¿Cómo funciona un captador solar térmico?

Los captadores solares térmicos captan la energía solar térmica a través de la radiación del sol y calientan el agua. Para eso, los rayos del sol pasan primero por un vidrio transparente a la luz. Bajo este vidrio, un absorbedor (una placa formada por láminas de cobre o aluminio con un tratamiento de cromo u óxido de titanio) absorbe de un 80 a un 90 % de los rayos del sol. Este absorbedor está soldado con ultrasonidos o soldadura láser, a una tubería de cobre y gracias a la transferencia de temperatura por contacto, se calienta esa tubería de cobre.

La energía térmica o calor transferido a esa tubería de cobre, calienta una solución de agua y fluido caloportador que evita la congelación de la misma en caso de bajas temperaturas.

Esa solución de agua y glicol a la temperatura adquirida, es el vehículo para transferir la temperatura a los distintos sistemas.

Además los captadores solares térmicos, en su parte posterior, tienen un revestimiento aislante que evita la pérdida de la temperatura acumulada en el mismo.

Una vez que tenemos este fluido a la temperatura aportada por la radiación solar, lo hacemos circular hacia un acumulador, bien por circulación natural dando lugar a equipos termosifones o forzado por una bomba y dando lugar a equipos forzados.

¿Cómo funciona un equipo termosifón o de circulación natural?

El fluido con la temperatura que hemos obtenido en los captadores, se hace circular a un acumulador, donde transfiere la temperatura de este fluido, al agua doméstica de consumo, sin mezclarse nunca con esta. Esa transferencia se consigue de dos formas diferentes que determinan el funcionamiento del sistema:

  • Sistema de acumulación, el acumulador tiene una doble camisa o envolvente, donde por la parte exterior del mismo circula el fluido caloportador y en el interior tenemos acumulada el agua de consumo. Al ser ambos depósitos metálicos, se transfiere la temperatura por contacto.
  • Sistema de calentamiento al paso, el acumulador está totalmente lleno de ese fluido de solución agua glicol y el agua de consumo entraría a través de un serpentín inoxidable, que atraviesa el depósito. Transfiriendo la temperatura del fluido al agua de consumo por contacto con ese serpentín.
    En ambos sistemas la circulación y acumulación dentro de los elementos, se hace por circulación natural, donde el agua caliente va hacia arriba y el agua fría hacia abajo. Para ello el acumulador y los captadores, deben estar muy próximos, o sino este efecto físico no se produciría.

¿Cómo funciona un equipo forzado o de circulación forzada?

Cuando el acumulador y los captadores no están próximos entre sí, es necesario que una bomba fuerce la circulación del fluido caloportador entre ellos. Esa bomba actuará gestionada por una centralita electrónica, en caso de diferencia de temperatura entre los captadores solares y el acumulador de consumo.

En ambos sistemas, cuando el sol no es suficiente para calentar el agua a temperatura de consumo, se necesita un sistema auxiliar para alcanzar esa temperatura. Este sistema puede ser un calentador a gas, un termo eléctrico conectado en serie con el equipo, o una resistencia eléctrica incluida dentro del propio equipo. Estos elementos auxiliares, se utilizarían únicamente en caso de falta de temperatura en el agua de consumo.

Elementos de una instalación térmica

Una instalación solar térmica se compone de los siguientes elementos:

Captadores solares o paneles solares.

Los paneles solares térmicos son los que captan la radiación solar para convertirlos en calor y posteriormente en agua caliente. A diferencia de los paneles solares fotovoltaicos carecen de células fotovoltaicas que transforman los fotones de luz en energía, sino que utilizan la radiación solar para calentar el fluido que circula dentro de ellos.

Acumuladores

Son tanques de diferentes medidas conectados a los captadores y que es donde se almacena el ACS.

Intercambiadores

Son los que llevan el calor por el circuito gracias a su fluido caliente. Estos pueden ser internos, dentro del depósito, o externos.

Sistemas auxiliares de energía

Estos sistemas están diseñados para suplementar la demanda de agua caliente en caso de falta de radiación solar. Para minimizar su uso y consumo, el agua se calienta primero en el acumulador y posteriormente pasa por el equipo auxiliar hasta alcanzar la temperatura necesaria. Existen diversos tipos: calderas de gas, termos eléctricos, resistencias eléctricas,…

En SOLBIOMAS disponemos de todos los tipos de sistemas solares térmicos: equipos termosifón y equipos forzados. Si estás pensando en cambiar a las energías renovables en SOLBIOMAS podemos asesorarte sobre aquellos sistemas que más se adecúen a tus necesidades.