Es fundamental, a la hora de montar estos sistemas, ser asesorado por un experto en la materia. Puede que como usuario tengamos una idea predeterminada sobre el sistema que queremos instalar, cuando realmente podemos necesitar otro totalmente distinto y que nos dé un mayor ahorro energético.

Ejemplo: Queremos ahorrar en la factura de la luz en casa, y no sabemos bien por cual sistema decidirnos. Con un buen asesoramiento sabremos qué podemos hacer, desde cambiar todas nuestras bombillas por otras de bajo consumo, hasta instalar un equipo fotovoltaico. 

También debemos exigir a la empresa instaladora que cuente con todas las acreditaciones oficiales necesarias para hacer el tipo de instalación elegida. Así como los elementos técnicos y de seguridad que posibiliten la instalación.

Debemos solicitar una factura que acredite la fecha, lugar y empresa instaladora que nos hace la instalación.

La instalación de cualquier sistema debe ir acompañada de una garantía de instalación y una garantía de los elementos instalados y el manual de usuario.

Y es fundamental solicitar un plan de mantenimiento de la instalación para su buen funcionamiento y hacer cumplir las garantías en caso de fallo.

Debemos pensar que hacemos este tipo de instalaciones para ahorrarnos dinero de forma renovable y no para que nos resulte más caro por una mala elección.