Depende de varios factores que habría que analizar, para ofrecer una solución a medida del cliente.

En el caso de la energía solar térmica:

  •  Utilizo el agua caliente solamente para baños y duchas, o tengo instalado algún tipo de sistema de calefacción por agua.
  • Si solo es para consumo en casa, cuantos miembros somos en la familia, cuando nos duchamos, mañana o tardes. ¿Usamos agua caliente para alguna otra cosa en casa, lavar coche, lavadoras, etc.?
  • Si utilizo el agua caliente para calefacción, cuántos m2 tiene mi vivienda, qué sistema de calefacción tengo instalado, radiadores o suelo radiante, etc.

En el caso de la energía solar fotovoltaica:

  • Qué potencia real tengo instalada en casa, separando la potencia media de luces, televisor, ordenador, etc., de los picos de potencia que tienen electrodomésticos como el horno, vitrocerámica, bombas, etc.

En ambos casos habría que ver si existe un tejado o cubierta optima para instalar los elementos y si esta tiene una buena orientación.

Por eso y otros motivos, es necesario el análisis individual de cada caso.